Según la Auditoría General de la Nación, la Universidad de Buenos Aires pasó de gastar $28 millones en publicidad y propaganda en 2023 a $512 millones en 2025. El incremento se suma a las observaciones de auditorías oficiales sobre la administración de recursos en distintas facultades.
Los gastos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) volvieron a quedar bajo discusión luego de que se difundieran cifras sobre el dinero destinado a publicidad y propaganda, junto con observaciones realizadas por la Auditoría General de la Nación (AGN).
De acuerdo con los datos presentados en la exposición, la universidad habría gastado $512 millones en publicidad durante 2025, frente a los $28 millones registrados en 2023.
La diferencia representa un incremento nominal superior al 1.700% en dos años. Sin embargo, para conocer cuánto aumentó realmente ese gasto es necesario considerar la inflación acumulada durante el período.
Más de $500 millones destinados a publicidad
El dato llamó la atención en medio de la discusión sobre el financiamiento de las universidades públicas y los reclamos por los salarios docentes y no docentes.
La exposición también mencionó un incremento nominal de los gastos de funcionamiento de la UBA entre 2023 y 2025.
Estas cifras reabren el debate sobre cómo se distribuyen los recursos universitarios y qué proporción se destina a enseñanza, investigación, salarios, mantenimiento y comunicación institucional.
Qué observaron las auditorías oficiales
Además de los gastos en publicidad, informes de la Auditoría General de la Nación identificaron distintas deficiencias administrativas en facultades de la UBA.
En la Facultad de Psicología se señalaron problemas relacionados con la organización interna, la documentación financiera y el seguimiento de la gestión.
En la Facultad de Medicina, una auditoría correspondiente a 2024 examinó la planificación de compras, las contrataciones, la administración del personal y los mecanismos de control presupuestario.
Entre las observaciones difundidas se mencionaron la falta de instrumentos de planificación, deficiencias en registros administrativos y dificultades para realizar el seguimiento de determinadas operaciones.
Estas observaciones corresponden a distintos ejercicios y unidades académicas, por lo que no deben interpretarse como irregularidades detectadas en todas las facultades durante 2025.
El debate sobre el uso de los recursos
La discusión se produce en un contexto en el que la UBA viene reclamando mayores fondos para sostener sus actividades y recomponer los salarios universitarios.
La propia universidad ha advertido sobre la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y las dificultades presupuestarias que enfrenta.
En ese escenario, las cifras difundidas sobre publicidad y las observaciones de las auditorías vuelven a poner el foco en la transparencia y las prioridades del gasto universitario.
La comparación de las partidas, junto con la documentación respaldatoria y su evolución frente a la inflación, resulta fundamental para determinar cómo se utilizaron los recursos públicos.








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