Una jornada de violencia extrema sacudió nuevamente a la ciudad de Rosario

Las autoridades de seguridad informaron sobre una serie de hechos de sangre ocurridos en distintos barrios, reflejando la crítica situación de inseguridad urbana.

La tranquilidad de los vecinos rosarinos se vio pulverizada por una sucesión de ataques violentos que han vuelto a poner el foco en la emergencia en seguridad. Se reportó oficialmente que la violencia no cesa en Rosario y hubo cuatro crimenes en 24 horas, una cifra escalofriante que demuestra la ferocidad con la que operan los grupos armados en el territorio. Los episodios se registraron en diversos puntos periféricos de la ciudad, involucrando en la mayoría de los casos ataques por sicarios a bordo de motocicletas que dispararon a quemarropa contra sus víctimas. La policía científica y la fiscalía de homicidios trabajaron bajo una presión constante para recolectar pruebas y testimonios en escenas del crimen que se producían casi en simultáneo. Tres de los fallecidos contaban con antecedentes penales, lo que orienta las investigaciones hacia posibles ajustes de cuentas por conflictos territoriales o deudas pendientes. Sin embargo, el último de los ataques se cobró la vida de una persona que, según los vecinos, no tenía vínculos con el delito y habría quedado en medio de una balacera indiscriminada. El clima en los barrios afectados es de total hermetismo y terror, con calles que quedan desiertas apenas cae la puesta del sol ante el temor de nuevos enfrentamientos. El Ministerio de Seguridad provincial ha ordenado el refuerzo de las patrullas conjuntas con fuerzas federales en los sectores críticos denominados «zonas rojas». A pesar del despliegue tecnológico de monitoreo, los atacantes logran evadirse con facilidad por los pasillos y calles laterales de los asentamientos. Las autoridades judiciales han solicitado la colaboración ciudadana para aportar cualquier dato que permita identificar a los responsables de esta escalada de sangre que parece no tener fin.

Deja un comentario